18/5/09

Homenaje


Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farrugia (1920-2009)
Uruguay, pequeño país de corazón grande, tiene varios faros que iluminan este bendito mundo. Es muy triste ver cuando uno de ellos se apaga. Pero nos queda la nostalgia, el recuerdo sentido, el abrazo de abrigo de las palabras, la escritura exacta, precisa, natural. Y aunque su luz no siga dispersándose, el haber estado en contacto con ella es condición suficiente para que los recuerdos se aclaren y suban nuevamente en forma de sentimiento a nuestro corazón abandonado.
Lejos de guardar resentimientos innecesarios, Mario Benedetti fue uno de nuestros mas queridos y entrañables poetas; líder del Movimiento de los Independientes del 26 de marzo, nos brindó la alternativa distinta a los que por esa época teníamos que ser blancos o colorados.
Quizá muchos recuerden con una sonrisa haber entregado un poema de Mario, dobladito prolijamente, o capturado en un poster, a nuestra/o amada/o del momento, a la/el elegida/o, que decía "...en la calle codo codo, somos mucho más que dos..." o aquel de Táctica y estrategia "mi táctica es mirarte..."; quizá algún otro de tono político, contestatario, con verdades de a puños hechadas a los vientos para que alguien las recoja y haga suyas.
Y es asi que viene como una brisa, recordar una caminata por esas callecitas de la Ciudad Vieja, de la mano de Caro y escondido debajo del brazo El cumpleaños de Juan Angel.
Muchas lecturas, muchos reencuentros, más adioses y exilios, mucha valentía y conciencia de ser quien somos, todo eso fue Mario Benedetti.
Quedan sus poemas, sus novelas, sus críticas, sus reportajes. Imágenes de una vida plena, de un uruguayo de ley, que se animó a decir que "Uruguay es la única oficina que conseguido estado de República"; sus personajes, acaso mejores émulos que los de Svevo, intimistas, urgadores de su propia interioridad, algunos mediocres, otros custodios indiscutibles de su propia conciencia... todos los caracateres que brinda con detalle la vida cotidiana y la complejidad de la motivación humana, tan humanos como su hacedor, tan ricos, habituales, tan vivos, tan cercanos.
Entonces, los que quedamos, los que todavía somos, los que vamos a estrañar siempre a Mario, los que no vamos a verlo más caminando por la 18, en un bar cualquiera, los que amamos aún cuando no nos amen y sigamos regalando pedacitos de poemas arrancados a la más alta inspiración amorosa, siempre vamos a recordar con nostalgia que un poeta, años atrás, nos hizo el inmenso regalo de sus versos para que podamos repartirlo a esas mujeres añoradas, queridas, desnudas, para las que vuelven, para las que se quedan, para las que se han ido o se irán; aún, para las que pronto serán en nosotros, las que caminen a nuestro lado.
A ud. Mario, plagiándolo, lo despedimos con una lágrima de la mas profunda tristeza; A ud. que de todos modos " no sabe ni imagina, qué sola va a quedar, (nuestra) muerte sin su vida...

Para Silvia, que todavía no entiende y no va a entender nunca:

ONCE
Ningún padre de la iglesia
ha sabido explicar
por qué no existe
un mandamiento once
que ordene a la mujer
no codiciar al hombre
de su prójima.

Para Pelu, que me hizo sufrir lo indecible con su ambigüedad:

MEJOR TE INVENTO
Estás alicaído, estás dudando,
no te alcanzan las pruebas ni las preces,
cada Dónde te ofusca, y cada Cuándo
Recorres el confort, las estrecheces
que quedaron atrás y es razonable
que reclames la vida que mereces,
Las ventanas en paz, el techo estable.
Pero yo, te confieso, prefería
(¿cómo querés hermano, que te hable?)
Cuando tu vieja angustia estaba al día
con la angustia del mundo, cuando todos
éramos parte en tu melancolía.
Sé qué polvos trajeron estos lodos
pero saberlo no es la mejor suerte.
Inventaré quién sos. De todos modos,
inventarte es mi forma de creerte.

Para mi compañera, que me otorgó el placer del acompañamiento diario a fuer de sinceridad, a quien me enseño a querer de verdad sin tapujos, vueltas ni engaños:

PAUSA
De vez en cuando hay que hacer
una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

Y por último, para el Benedetti que amamos y que tal vez, quizá, esté diciendo en otro mundo:

"...vuelvo y pido perdón por la tardanza
se debe a que hice muchos borradores
me quedan dos o tres viejos rencores
y sólo una confianza."

3 comentarios:

Angeles dijo...

Lamento tener que contradecirte amigo Papo.

Benedetti dejo hace muchos, muchísimos años, de ser únicamente ciudadano Uruguayo, para pasar a ser ciudadano de los corazones de todos aquellos que le amábamos a el y a sus palabras.

Un beso

AndyPeCas dijo...

Papo: Una gran pérdida para todos, en efecto. Hace unos años fui a Montevideo y busqué, en vano, su cara tras el cristal de algún bar. Y para no ser menos que vos, que has regalado tan lindos versos a esos amores presentes y pasados, te dedico el soneto que más me gusta de él:

El Recién Nacido.
Ignorante del mundo y de sí mismo
deja el recién nacido su caverna
lejos y cerca de la piel materna
inaugura el candor de su egoísmo
mira en su entorno y es un espejismo
la apenas asumida vida externa
no es todavía despiadada o tierna
pero ya muestra señales del abismo
aprenderá sin duda ese paisaje
que poco a poco en niebla se convierte
y empezará a enterarse del mensaje
donde estará la clave de su suerte /
ya ha reservado sitio para el viaje
sutil e inexorable hacia la muerte.
Mario Benedetti (1920-2009)

Abrazos y besos

Papo dijo...

Petita:
amiga, es mejor compartirlo, es cierto, pero como decía en el post Benedetti fue un empleado de la cultura, un alto exponente que trabajó como él decía, en esta oficina con categoría de país. Como dijo el embajador argentino, "un hombre así no muere sino que renace en cada uno de sus lectores"
Besos tristes para tí

Andolina:
que gusto que hayas pasado! Benedetti escribió tantas cosas que resumen la identidad uruguaya ya sea poesía o prosa, pero tan de adentro, que de leerlos, duele.
Montevideo no será la misma sin él, cada uno de nosotros estamos un poco mas desamparados desde su muerte.
Besos y gracias por el regalo, aunque conocido, siempre es nuevo en labios (palabras) de una amiga.